Gran admiradora de la primera ministra conservadora Margaret Thatcher, cuyas políticas ultraliberales quiere emular, Liz Truss la sucederá ahora como tercera mujer a las riendas del gobierno británico.
Como Thatcher, apodada la «dama de hierro» por la mano dura con que gobernó de 1979 a 1990, Truss, de 47 años, representa al ala más derechista del Partido Conservador.
«Creo en un futuro más brillante y mejor para Gran Bretaña. Tengo un plan audaz que hará crecer nuestra economía y generará salarios más altos, más seguridad para las familias y servicios públicos de categoría mundial», afirmó en el cierre de la votación con la que menos de 200.000 afiliados del Partido Conservador la designaron como nueva jefa de gobierno.
«Creo en un futuro más brillante y mejor para Gran Bretaña. Tengo un plan audaz que hará crecer nuestra economía y generará salarios más altos, más seguridad para las familias y servicios públicos de categoría mundial», afirmó en el cierre de la votación con la que menos de 200.000 afiliados del Partido Conservador la designaron como nueva jefa de gobierno.
«Lo haré mediante la reducción de impuestos, impulsando las reformas y eliminando los trámites burocráticos que están frenando a las empresas», subrayó.
Durante casi un año fue ministra de Relaciones Exteriores y, como Thatcher, se mostró firme frente a la Unión Europea, determinada a modificar unilateralmente el acuerdo posbrexit.
Tambíen plantó cara al régimen de Pekín por sus violaciones de los derechos humanos y a la Rusia de Vladimir Putin.