Nueva York. Los pasajeros, entre ellos miles de dominicanos, que se dirijan a los principales centros de conexión del área triestatal, como los aeropuertos John F. Kennedy, LaGuardia y Newark Liberty, entre otros en territorio estadounidense, deben consultar con sus aerolíneas, ya que la Administración de Seguridad en el Transporte (TSA) enfrenta escasez de personal.
Más de 300 agentes han abandonado sus puestos de trabajo desde el pasado 14 de febrero, al no recibir sus sueldos, y la tasa de ausencias se ha duplicado considerablemente, en medio de un elevado volumen de pasajeros.
La agencia está utilizando su Fuerza Nacional de Despliegue (NDF), de oficiales de seguridad del transporte (TSO), para brindar apoyo a unas pocas docenas de aeropuertos en todo el país, que enfrentan un alto volumen de pasajeros o escasez de personal.
El Senado de EE. UU. mantiene bloqueados los fondos del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), del cual TSA es una dependencia, provocando un cierre parcial debido a la falta de acuerdo sobre financiamiento y controles migratorios, dejando a miles de empleados sin cobrar. Sin embargo, el ICE opera con fondos previos.
La política migratoria es, precisamente, el origen del pulso entre demócratas y republicanos, y la causa del rechazo a aprobar la financiación del DHS.
Tras la muerte del manifestante Alex Pretti, el pasado 24 de enero, por disparos de agentes federales durante las protestas contra las redadas migratorias en Minnesota, los demócratas exigieron medidas para apoyar la entrega de fondos al departamento de seguridad.
Entre las propuestas se encuentra que los agentes de Inmigración no puedan ir con el rostro cubierto, exigir autorización previa para realizar detenciones y establecer permisos para ingresar a domicilios.