La actualización de advertencias de viaje del Departamento de Estado de Estados Unidos publicada el 26 de marzo de 2026 establece nuevos parámetros de riesgo para ciudadanos estadounidenses que planean desplazarse fuera del país durante el mes de abril. El gobierno estadounidense ha elevado el nivel de alerta en una veintena de países, principalmente en Medio Oriente, áfrica y Europa del Este, debido a conflictos armados, terrorismo y una reducción en la capacidad de asistencia consular. Este ajuste afecta a aproximadamente 10 millones de personas con intenciones de viajar, según datos de la Asociación Nacional de Agencias de Viaje (ASTA).
Según el portal oficial del Departamento de Estado de Estados Unidos (U.S. Department of State), la categorización de los destinos se realiza en cuatro niveles de advertencia, que van desde “ejercer precauciones normales” hasta “no viajar”, y se basa en información recopilada por las embajadas estadounidenses, servicios de inteligencia estadounidenses y organismos multilaterales como la ONU. El objetivo es proteger a los ciudadanos frente a riesgos geopolíticos, sanitarios y de seguridad pública.
El contexto de este ajuste responde a la reciente escalada de tensiones en Medio Oriente, tras la serie de ataques coordinados entre Estados Unidos e Israel sobre infraestructuras estratégicas en Irán, ocurridos el 28 de febrero de 2026. A raíz de estos eventos, varios países de la región han registrado un aumento en el nivel de alerta, mientras que otras zonas enfrentan conflictos prolongados, crisis humanitarias o amenazas específicas para visitantes extranjeros, según el monitoreo institucional disponible en travel.state.gov.
La advertencia de “no viajar” o nivel 4 se aplica a las naciones donde la vida y la integridad física de los ciudadanos estadounidenses estarían en riesgo alto. De acuerdo con el departamento de Estado, la lista vigente incluye:
Estos países presentan conflictos armados activos, riesgo de terrorismo, secuestros, colapso de servicios públicos y, en muchos casos, ausencia total de representación consular. Según travel.state.gov, “los estadounidenses no deben viajar a ninguno de estos destinos bajo ninguna circunstancia”.
Veinte países, incluyendo Irán, Rusia y Somalia, figuran bajo advertencia de ‘no viajar’ por alto riesgo para ciudadanos estadounidenses. (Imagen Ilustrativa Infobae)
El sistema de advertencias del departamento de Estado se basa en cuatro niveles:
De acuerdo con el comunicado oficial del Departamento de Estado, “la seguridad de los ciudadanos estadounidenses es la máxima prioridad de la diplomacia estadounidense”.
El nivel 3 sugiere reconsiderar los viajes a países con riesgos específicos, como delincuencia sistemática, disturbios sociales, terrorismo, deficiencias médicas o inestabilidad política. En abril de 2026, la lista oficial incluye:
Las advertencias para estos destinos se relacionan principalmente con terrorismo, delincuencia, secuestros, disturbios sociales o limitaciones en la atención médica, según los informes oficiales publicados por el departamento de Estado.
La actualización de marzo de 2026 responde principalmente al recrudecimiento de la violencia en Medio Oriente. Tras los ataques de febrero en Irán, los países del Golfo Pérsico han experimentado un aumento de amenazas de atentados, hostigamiento a extranjeros y restricciones en la movilidad. La embajada estadounidense en Arabia Saudita advirtió: “Se insta a los ciudadanos estadounidenses a evitar lugares frecuentados por extranjeros y a monitorear fuentes oficiales de información”.
En áfrica, regiones como el Sahel, el Cuerno de áfrica y la zona de los Grandes Lagos concentran focos de violencia armada y terrorismo. Malí, Níger, Burkina Faso, Somalia y Sudán del Sur permanecen bajo nivel 4, junto a República Centroafricana y Libia, según datos del Departamento de Estado de Estados Unidos.
El endurecimiento de alertas responde a conflictos armados, terrorismo y limitada asistencia consular en Medio Oriente, África y Europa del Este. (Imagen Ilustrativa Infobae)
En América Latina, el departamento de Estado mantiene advertencias de nivel 3 para Colombia, Honduras, Venezuela, Guatemala y Nicaragua, entre otros. Los motivos incluyen crimen organizado, secuestros, violencia política y limitaciones en servicios de emergencia. Sobre Colombia, la alerta indica: “Reconsidere el viaje debido a delitos, terrorismo, disturbios civiles y secuestros”.
El nivel 2 incluye a países con riesgos incrementados pero controlados en relación a delitos menores, alteraciones del orden público o manifestaciones. En Europa, destacan Francia, España, Alemania y Reino Unido. En América Latina, México, Brasil y Chile figuran en este grupo, mientras que en Asia están India, China y Filipinas.
El nivel 1 corresponde a países donde solo se requiere ejercer precauciones normales. Entre ellos están:
El departamento de Estado recomienda consultar periódicamente la lista actualizada, ya que los niveles pueden cambiar rápidamente por factores externos.
Naciones como Colombia, Honduras y Venezuela en Latinoamérica presentan advertencia de nivel 3 por crimen organizado y violencia política. (Imagen Ilustrativa Infobae)
Las advertencias oficiales influyen directamente en la planificación de viajes, pólizas de seguro y cobertura médica en el exterior. Muchas compañías excluyen la cobertura en países bajo nivel 3 y 4, y algunas organizaciones restringen los desplazamientos de su personal según el estatus oficial. Además, el propio departamento de Estado aclara que “es posible que la asistencia consular sea limitada o inexistente en países bajo advertencia de no viajar”.
El organismo recomienda:
La institución enfatiza: “La situación puede cambiar rápidamente y los ciudadanos deben estar preparados para modificar sus planes de viaje en función de la evolución de los riesgos”.
El departamento de Estado realiza revisiones periódicas de sus advertencias conforme a la evolución de conflictos, brotes epidemiológicos o desastres naturales. Los ciudadanos estadounidenses en el exterior deben seguir las recomendaciones oficiales y atender a las comunicaciones directas de las embajadas y consulados.