Toda la costa norte de la República Dominicana se ha convertido en un destino ideal para vacacionar y pasar un buen fin de semana, especialmente si es Semana Santa. Y aunque hay muchos lugares vírgenes, también hay zonas bien conocidas y populares entre turistas locales y extranjeros, como lo es Playa Grande.

Lo paradisíaco se une al dinamismo comercial impulsado por emprendedores locales que le impregnan una energía natural a esta zona, que invita a los visitantes a conectar con el entorno de forma distinta a otras playas del área.
Estando Playa Grande a unos 15 o 20 minutos del centro del municipio, esta extensa franja de arena dorada con tonos rojizos se abre paso entre acantilados blancos y una línea de palmeras que refuerzan su atractivo visual.
A lo largo de su litoral, los visitantes encuentran una completa infraestructura turística que incluye tiendas para la venta y alquiler de utensilios de playa, desde sillas y sombrillas hasta equipos para deportes acuáticos.
También se ofrecen excursiones y actividades guiadas, facilitando una experiencia cómoda y segura para todo tipo de público. Figuras de madera, prendas de plata con larimar y ámbar, además de otros souvenirs son comercializados por lugareños.

Playa Grande en Rio San Juan. Jorge González
La gastronomía es otro de sus puntos fuertes. Restaurantes y chinchorros locales ofrecen pescado fresco, mariscos y platos típicos dominicanos que complementan la visita con sabores auténticos y accesibles, todo con el mar como telón de fondo.
Los precios de los alimentos y bebidas están en los menús de los negocios, permitiendo que el visitante pueda comer o no en el lugar si así lo desea.
Características
Hay playas que son para bañarse y se recorren con prisa, aunque se pasen horas en ellas. Hay otras que son para disfrutar con más tiempo en una especie de zona de todo incluido, sin estarlo. Ese es el caso de esta playa, que es una de las más desarrolladas de toda la costa norte.
El paisaje, de apariencia casi intacta, combina el verde intenso de la vegetación con el azul profundo del océano, creando una escena que cautiva a los visitantes desde el primer vistazo.
Playa Grande es mucho más que un balneario. Es un espacio para caminar sin rumbo fijo, contemplar el vaivén del mar y disfrutar del viento constante que caracteriza esta parte del país, es por esta razón que El Nacional lo recomienda como un destino a tomar en cuenta en este asueto.
Su oleaje variable la convierte en un punto de interés para surfistas, mientras que en jornadas más tranquilas permite la práctica de actividades como snorkel, buceo y pesca.
Además de su riqueza natural, esta playa se ha posicionado como una de las zonas de sol, agua y arena mejor organizadas de la región norte.
Situada entre Río San Juan y Cabrera, en la provincia María Trinidad Sánchez, Playa Grande forma parte de uno de los corredores turísticos más atractivos del norte.

Playa Grande en Rio San Juan. Jorge González
Con un ambiente abierto, natural y sin sensación de encierro, esta playa ofrece una experiencia diferente dentro del país. Su mar cambiante, su brisa constante y su paisaje imponente la convierten en un destino ideal para quienes buscan algo más que una simple visita: una conexión real con la naturaleza.
Playa Grande es considerada frecuentemente como una de las joyas de la costa norte de la República Dominicana. Su característica más importante es la monumentalidad de su paisaje virgen, que combina una extensión imponente de arena dorada con un entorno de acantilados y vegetación selvática.
“Playa Grande es una de las playas más conocidas en el mundo. Tenemos en el área un hotel, el Amanera, que es considerado de seis estrellas por las personalidades que lo visitan. Playa Grande es muy famosa por sus aguas, oleaje, arena y sobre todo por la combinación de naturaleza e infraestructura que aportan de todo a los visitantes”, explicó Brígido Candelario, comerciante.

Playa Grande en Rio San Juan. Jorge González
Si tuviera que definir qué es lo mejor que tiene, se resume en estos tres pilares: belleza escénica, amplitud y el confort que se produce gracias al desarrollo comercial y turístico de esta zona.
Esta posee casi un kilómetro de costa con una arena de tono cobrizo muy particular. Lo mejor es su estado de conservación; al estar flanqueada por altos acantilados y palmeras, da esa sensación de estar en una playa «salvaje» y poderosa, lejos del ruido de las grandes ciudades.
El dato
En el entorno.
En sus inmediaciones también destaca el Playa Grande Golf Course, un campo de 18 hoyos construido sobre acantilados, reconocido por sus impresionantes vistas al océano, que es visitado por personalidades y artistas de fama mundial.

Playa Grande en Rio San Juan. Jorge González

Playa Grande en Rio San Juan. Jorge González

Playa Grande en Rio San Juan. Jorge González

Playa Grande en Rio San Juan. Jorge González