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El principal activo refugio de los bancos centrales ya no son los bonos de EEUU sino el oro

El principal activo refugio de los bancos centrales ya no son los bonos de EEUU sino el oro
El principal activo refugio de los bancos centrales ya no son los bonos de EEUU sino el oro

Los bancos centrales de todo el mundo han dado un giro a sus estrategias. Por primera vez en la historia reciente, el oro se ha convertido en el activo con mayor peso dentro de las tenencias oficiales a escala global, superando a la renta fija estadounidense. En concreto, la participación del metal precioso frente al total de las reservas estatales ya alcanza el 27%, mientras que la porción correspondiente a los bonos del Tesoro de EEUU se sitúa en el 22%. Este cambio de postura no solo refuerza la actual narrativa del mercado financiero, sino que consolida la búsqueda global de otros valores refugio más allá de la deuda estadounidense tradicional.

El Banco Central Europeo actualizó su informe de tenencias y reservas de los bancos mundiales y muestra un claro cambio a favor del oro como refugio. La combinación de más oro en las bóvedas y el incremento del precio de cada lingote supone que la valoración de este mineral precioso pasa del 16% del total de las reservas al cierre del 2023 al 27% del total en el primer trimestre de este año (los precios del oro del BCE están actualizados hasta el cierre del 2025).

En este mismo recuento, el euro mantiene su peso dentro de las reservas de los grandes bancos centrales casi invariable en los últimos tres años y alrededor del 15%. Por su parte, el dólar estadounidense se mantiene como la gran divisa de respaldo. Los bancos centrales dentro del Fondo Monetario Internacional (FMI) y sujetos al BIS (Banco de Pagos Internacionales), cuentan con un 20% en dólares, aunque cae 2 puntos porcentuales respecto al cierre del 2024 y 4 puntos porcentuales respecto al cierre del 2023.

El propio BCE recuerda en su informe que este salto del oro dentro de las tenencias oficiales responde más al incremento de los precios del metal precioso que al ritmo vertiginoso de compras que acumulan varios responsables de políticas monetarias por todo el mundo. El oro avanza apenas un 4,5% en lo que va de año y ronda los 4.500 dólares por onza, después de que se produjera una presión vendedora que llevó a la onza sobre los 5.400 dólares. al cierre del 2023 la onza cotizaba en los 2.000 dólares. Es decir, sube un 130% desde ese momento.

Los bancos centrales no son ajenos a las crisis geopolíticas. En vísperas de la guerra en Oriente Medio, varias instituciones arrancaron un ciclo de compras de oro a ritmos no vistos en los últimos años. Si bien es cierto que Polonia, Kazajistán, Brasil o Turquía incrementaron su ritmo de compras a ritmos anormales en comparación con su historia reciente, el mayor tamaño de otros bancos centrales provoca que, por volumen, estén en los primeros puestos. Es el caso de China, como también recoge la interprofesional del oro, World Gold Council.

Asimismo, las compras de este metal precioso responde a los esfuerzos de los bancos centrales por fortalecer la solidez de sus balances ante el aumento de los riesgos derivados de las guerras, tanto en Oriente Medio como en Ucrania. No es casualidad que los principales bancos centrales que han modificado drásticamente sus posesiones de oro sean países colindantes a zonas de guerra. De hecho, muchos países como Turquía serían responsables, en parte, de la caída del precio del oro ante la alta oferta en el mercado de este y otros metales preciosos.

No obstante, desde el estallido de la guerra en Irán también se han producido ventas de bonos del Tesoro estadounidense para respaldar economías y divisas locales. De nuevo, Turquía sale en la parte alta de la tabla, ya que la política monetaria del país registra una de las mayores reducciones de reservas en los últimos años por el drástico incremento del precio de la energía. No obstante, Japón también entra dentro de este grupo, dado que el yen japonés es una divisa debilitada frente al dólar estadounidense y ya ha sido intervenida por las autoridades niponas en varias ocasiones. La última de ellas fue el mes pasado y también se llevó a cabo con la venta de bonos soberanos estadounidenses para retirar yenes y apuntalar su valor.

El valor de los bonos soberanos del Tesoro de EEUU en custodia de la Reserva Federal pero que dependen de otras instituciones oficiales (principalmente bancos centrales) cayó en 82.000 millones de dólares en marzo de 2026 hasta los 2,7 billones de dólares. Es la cifra más baja desde 2012, según datos recogidos por Bloomberg y esto justifica también el interés al alza que demandan los inversores por comprar deuda estadounidense.