¿Qué es exactamente el turismo?

¿Qué es exactamente el turismo?
¿Qué es exactamente el turismo?

Los psicólogos cognitivos Steven Sloman y Philip Fernbach publicaron hace tres años un libro titulado The Knowledge Illusion, la ilusión del conocimiento, en el que aseguran que la gente sabe mucho menos de lo que se cree. El conocimiento se esparce y la gente se cree que sabe algo porque otros lo saben.

Para demostrar su teoría realizaron un experimento en el que preguntaron a los voluntarios si sabían cómo funcionaba un retrete, una bicicleta y una cremallera, a lo que todos respondieron afirmativamente. A continuación les dieron papel y lápiz y les pidieron que lo pusieran por escrito con el correspondiente dibujo, lo que fueron incapaces de hacer correctamente.

Eso es exactamente lo que está ocurriendo con el turismo. Todos los políticos, la mayor parte de los periodistas e incluso un buen número de profesionales del ramo creen que saben perfectamente lo que es el turismo pero pasan dificultades a la hora de enfrentarse a la definición con papel y lápiz.

Para unos representa el 12% del PIB, para otros hasta el 15%; da empleo a dos millones a dos y medio o incluso a tres millones; aporta a las arcas nacionales 92.000 millones de euros, o quizás son tan solo 71.000 millones y así podríamos seguir.

Una realidad transversal

La realidad es que es difícil dibujar lo que es el turismo por tratarse de una actividad transversal, que incluye tanto exportación, lo que gastan los extranjeros en España, como importación, lo que gastamos los españoles fuera, por poner solo uno de los ejemplos más sencillos que, lógicamente, se complica porque hay importaciones de servicios turísticos que se consideran turismo emisor y exportaciones que van a turismo receptor.

La definición de lo que incluye turismo está basada en una convención que es la que está definida en la Cuenta Satélite del Turismo en España, CSTE, y que según ellos mismos es “una estadística de síntesis compuesta por un conjunto de cuentas y tablas basadas en los principios metodológicos de la contabilidad nacional que presenta los distintos parámetros económicos del turismo en España para una fecha de referencia dada”.

A partir de ahí para seguir adelante hacen falta muchas tragaderas, pero vamos a hacer un esfuerzo. Hay cuentas y tablas de oferta que definen la estructura de producción y costes de las empresas turísticas (sean cuales sean); tablas de demanda que incluyen los diferentes tipos de turismo, nacional, internacional y el tipo de bienes y servicios demandados, y tablas de interrelación de oferta y demanda que permiten obtener mediciones integradas de la aportación del turismo a la economía a través de variables como el PIB, la producción o el empleo.

En general se basan en las recomendaciones y directrices establecidas en el sistema europeo de cuentas SEC y en las recomendaciones internacionales sobre estadísticas de turismo y el manual sobre CST de Naciones Unidas.

Falta de unanimidad

Los principales conceptos son el gasto turístico, el consumo turístico (efectivamente no es lo mismo), la formación bruta de capital y el consumo colectivo turístico. No vamos a entrar en la definición de esos conceptos para no emborronar más el dibujo; baste decir que a veces hay normas internacionales y a veces no, por lo que se acude a las definiciones de la Contabilidad Nacional. Es decir cada uno hace un poco lo que quiere.

Los resultados de la CSTE no son los mismos que los que se obtienen de la metodología tradicional turística como Egatur. Por ejemplo en la CSTE el gasto turístico no distingue entre turistas (pernoctan al menos una noche) y excursionistas.

El PIB turístico, el dato más mencionado, identifica la parte turística de la demanda tomando en cuenta no solo los efectos directos sino también las aportaciones asociadas a cada componente: alojamiento, transporte etc. Igualmente el otro dato, quizás más mencionado aún, es el del empleo turístico que incluye el de todos los sectores asociados minorados en la parte no turística.

Como esto ya parece un cuadro de Mark Rothko, vamos a imitar a Picasso al que, en su propia versión, le costó cuatro años aprender a pintar como Rafael y toda una vida formarse para dibujar como un niño, dando las cifras de la CSTE y que cada uno las coma con la cantidad de sal que crea conveniente.

Los datos corresponden a la CSTE de 2018 que es la última publicada.

Gasto turístico receptor: 79.900 millones de euros; gasto emisor: 24.600 millones; saldo: 55.300 millones. Lo que hay que leer es gasto en España de los no residentes y gasto fuera de España de los residentes. Peso del turismo: 147.946 millones que corresponden a un 12,3% del PIB de aportación bruta y 2,62 millones de empleos que son el 12,7% del total

El porcentaje del PIB turístico sobre el total subió en los cuatro últimos años un 1,3% mientras que el empleo solo seis décimas. El gasto de los no residentes significaba el 54% del total. La evolución en términos reales de la economía turística ha sido mayor que la del conjunto de la economía. Espero que Picasso se haya impuesto a Rothko, pero tampoco estoy muy convencido.

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