Turismo de proximidad

Turismo de proximidad
Turismo de proximidad

Instalados en el otoño, atrás quedan los días de un verano excepcional climatológicamente hablando. Poca lluvia, sol y buenas temperaturas han favorecido el terracismo, incrementado respecto a otros años por las favorables condiciones permitidas desde los Ayuntamientos para ayudar a la hostelería.

Desde el punto de vista turístico hay coincidencia en valorar que ha sido un verano bueno en Cantabria pese a los malos augurios condicionados por la pandemia. Siempre hay personas insatisfechas y personas a las que le habrá ido peor. Habrá quienes afirmen que sí, mucha gente, pero poco consumo. Creo que en general ha supuesto un alivio para el sector turístico y ya sabemos que es un ámbito que relaciona muchos otros sectores empresariales. Se ha notado la ausencia de turismo extranjero.

En cualquier caso, Cantabria es una comunidad que no suele tener mucho. Por el contrario, han sido más los viajeros nacionales, especialmente, los procedentes de las provincias próximas: Burgos, Palencia, Valladolid y el occidente del País Vasco: Vizcaya y Álava. Un turismo de proximidad. Y, por supuesto, de Madrid que, claro, no es solo la capital sino un denso conglomerado de ciudades. Supongo que la Consejería de Turismo y los profesionales del sector hayan realizado estudios y tomado nota del origen de los visitantes. Especialmente de los vecinos, todos ellos en un entorno de dos horas aproximadamente en carretera.

Bueno sería que se hiciesen campañas en las provincias citadas en las que se anunciasen encuentros gastronómicos, culturales (exposiciones, teatro, conciertos) y rutas naturales en nuestra región. Alicientes, en definitiva, para un buen fin de semana.

Temas relacionados