Estados Unidos, México y Canadá aportaron en conjunto 1,478,346 turistas a República Dominicana, un 9.8 % más que el primer trimestre del 2025, posicionándose como principal mercado emisor para el país, de acuerdo con el Banco Central de República Dominicana (BCRD).
De esta región, México lideró el crecimiento con un 52.6 %, seguido por Canadá con 12.7 %. Estados Unidos, principal emisor individual, registró un incremento de 6.8 %, alcanzando 901,701 turistas.
Este comportamiento se alinea con las tendencias regionales. Según la Organización de Turismo del Caribe (OTC), Estados Unidos continúa siendo el principal mercado emisor hacia la región, con cerca de 17 millones de visitantes y un crecimiento de 0.5 %, reflejando una demanda estable pero más cautelosa.
“Esta desaceleración relativa sugiere un cambio en los patrones de consumo, donde factores como el costo de los viajes y la incertidumbre económica inciden en las decisiones de los turistas”, detalla el organismo internacional.
Otros mercados tradicionales del Caribe, como Canadá registró una variación negativa de 5.3 % en las llegadas, mientras que Europa disminuyó un 3.3 %, evidenciando una recuperación más lenta.
En contraste, América del Sur se posicionó como el mercado de mejor desempeño en la región, con un crecimiento de 23.7 %, impulsado por una mayor conectividad aérea y estrategias de promoción más focalizadas.
En este contexto, el desempeño de República Dominicana refleja una estrategia efectiva de diversificación de mercados y resiliencia frente a la desaceleración de Estados Unidos.
Durante el primer trimestre del año, el país recibió 2,603,645 extranjeros no residentes por vía aérea, lo que representa un crecimiento del 12.1 % frente a 2025, cuando se registraron 2,320,554 no residentes. En términos absolutos, unos 283,091 pasajeros adicionales, confirmando el dinamismo del sector.
A nivel global, las perspectivas de ONU Turismo apuntan a una normalización del crecimiento en 2026, con una expansión estimada de entre 3 % y 4 % en las llegadas internacionales, tras el repunte registrado en los años posteriores a la pandemia.
Este escenario estará condicionado por la evolución de la economía mundial, la estabilidad geopolítica y la recuperación sostenida de Asia y el Pacífico.