República Dominicana.-La región sur de la República Dominicana es un tesoro de biodiversidad y paisajes que contrastan con los tradicionales polos turísticos del país.
Esta zona ofrece una combinación única de playas vírgenes, montañas, lagos y una rica cultura local que atrae a los amantes de la naturaleza y la aventura.
Uno de los mayores atractivos es Bahía de las Águilas, ubicada en la provincia de Pedernales. Considerada una de las playas más hermosas del mundo, destaca por sus aguas cristalinas y arena blanca, manteniéndose como un área protegida libre de construcciones hoteleras dentro del Parque Nacional Jaragua.

El Lago Enriquillo, el más grande y el punto más bajo del Caribe, constituye otra parada obligatoria. Este lago de agua salada alberga una fauna única, incluyendo cocodrilos americanos, iguanas y flamencos, ofreciendo un paisaje árido y montañoso que contrasta con el resto de la isla.

En la provincia de Barahona, los visitantes pueden disfrutar de una costa espectacular donde los ríos se encuentran con el mar. Lugares como la playa y el río San Rafael, o el río Los Patos (uno de los más cortos del mundo), permiten bañarse en agua dulce y salada a solo unos pasos de distancia.

Para los que buscan fenómenos naturales únicos, las Dunas de Baní, en la provincia de Peravia, ofrecen un paisaje desértico impresionante con acumulaciones de arena que alcanzan hasta 35 metros de altura. Además, la región cuenta con las minas de Larimar, una piedra semipreciosa azul que solo se encuentra en esta parte del mundo.

Finalmente, el sur ofrece un respiro fresco en sus montañas, como la Sierra de Bahoruco, y balnearios de aguas frías como Las Marías en Neyba. Toda esta oferta convierte a la región sur en un destino ideal para el ecoturismo y para quienes buscan descubrir la faceta más salvaje y auténtica de la República Dominicana.
