El gigante tecnológico Google anunció una inversión de 500 millones de dólares para la construcción en República Dominicana de su primer puerto de intercambio digital en las Américas fuera de Estados Unidos y el octavo a nivel mundial, una infraestructura clave para el tráfico internacional de datos de internet.
El proyecto fue presentado por los ejecutivos regionales de Google a los directores de la Sociedad Dominicana de Diarios, en una reunión en la que participaron el presidente Luis Abinader y el ministro de la Presidencia José Ignacio Paliza.
Durante su intervención, el mandatario destacó que se trata de una inversión trascendental para el presente y futuro de la nación, al considerar que representa un antes y un después en el desarrollo digital dominicano.
«Este proyecto me genera una profunda satisfacción, no solo como Presidente, sino como ciudadano dominicano. Es una inversión concreta que inicia su construcción el próximo mes de marzo y que marca un antes y un después en nuestra infraestructura tecnológica», expresó.

Abinader firmó un decreto que declara de alta prioridad al proyecto. Foto: Danny Polanco
El presidente resaltó que este Puerto de Intercambio Digital posicionará a la República Dominicana como un punto estratégico en el flujo de información entre América del Norte, Centroamérica y Sudamérica, consolidándola como un nodo clave en el ecosistema digital global.
«Este Puerto de Intercambio Digital coloca a la República Dominicana en el centro del flujo de información entre América del Norte, Centroamérica y Sudamérica. No estamos solo conectándonos al mundo. Estamos convirtiéndonos en un nodo estratégico del mundo digital», dijo.
Ejecutivos de la compañía explicaron que la selección del país respondió a su ubicación geográfica en el centro del Caribe, la actitud favorable del Gobierno hacia la inversión tecnológica y la estabilidad del clima de negocios en el país.
Indicaron que actualmente República Dominicana dispone de seis cables submarinos de fibra óptica, cinco de los cuales superan los cinco años de operación. La nueva infraestructura consistirá en dos cables directos desde el sur de Estados Unidos hacia territorio dominicano, lo que cambiará significativamente la capacidad de conexión internacional.
Según los técnicos de la empresa, el proyecto permitirá triplicar los cables directos a Estados Unidos y multiplicar por diez los pares de fibras provenientes de ese país.
En términos simples, un cable submarino no es una sola línea, sino que dentro contiene múltiples fibras de vidrio extremadamente delgadas por donde viaja la información en forma de luz. Cada “par de fibras” funciona como una autopista bidireccional para los datos.
Mientras más pares existen, más información puede circular al mismo tiempo y a mayor velocidad, reduciendo retrasos, interrupciones y saturación de la red.
Esto se traduce en internet más rápido, servicios digitales más estables, mejor funcionamiento de plataformas de streaming, videojuegos en línea, centros de datos, inteligencia artificial y servicios financieros digitales.
Se trata de una instalación donde las grandes redes de internet, como empresas tecnológicas, bancos, plataformas de contenido y operadores telefónicos, conectan directamente sus sistemas para intercambiar datos sin tener que enviarlos primero a otros países.
En la práctica, el tráfico digital que hoy debe salir del país y regresar para acceder a determinados servicios podrá resolverse localmente, reduciendo la latencia y mejorando la seguridad y eficiencia de las comunicaciones.

Proyecto impactará telecomunicaciones y datos. Foto: Danny Polanco
Google informó que las obras ya están en marcha y que el proyecto estaría concluido a inicios de 2027. La infraestructura convertirá a la República Dominicana en un nodo regional de conectividad, facilitando la instalación de centros de datos, servicios en la nube y empresas tecnológicas.
Durante el encuentro, el presidente Abinader anunció que emitirá un decreto declarando de interés nacional la construcción de estos puertos digitales, con el objetivo de impulsar la economía tecnológica y posicionar al país como hub digital del Caribe.
El proyecto representa uno de los mayores pasos en infraestructura digital en la historia dominicana y coloca al país en la ruta de la economía basada en datos, donde la velocidad y la estabilidad de la conexión son factores determinantes para la inversión y la competitividad.